sábado, 2 de febrero de 2013

USE UN VOCABULARIO DE BENDICIÓN






¿Se ha detenido alguna vez a pensar,  en el poder que tienen  las palabras?  Hay palabras que animan y otras que desalientan.  Palabras  que sanan heridas y  otras que lastiman el alma.

Reconozcámoslo o no, nuestras palabras afectan a quienes nos rodean.



Jesús  nos llama a cuidar nuestro vocabulario:



PORQUE POR TUS PALABRAS SERS JUSTIFICADO Y POR TUS PALABRAS SERÁS CONDENADO. MATEO 12: 37                   



Uno de los relatos bíblicos más sorprendentes sobre el poder de la bendición, nos llega a través de las vidas de Jacob y Esaú, los dos hijos de Isaac, el cual estaba cercano a la muerte. Jacob buscaba la bendición de su padre y la consiguió finalmente. Su búsqueda era sincera, aunque los medios que utilizó no fueron los más adecuados, pero él quería romper con el estigma que conllevaba su nombre que era una expresión de la miseria espiritual.

  • Jacob, buscó con ansias la  bendición de su padre y mientras Esaú andaba de cacería,   Rebeca dijo a Jacob: “Ve a tu padre y preséntale esta comida, y él te dará la bendición”.

  • Jacob tomó con mucha seriedad esto, tenía la seguridad que las palabras  que hablara su padre sobre él le impactarían, ya fuera para bien o mal, por el resto de su vida.

  • Isaac comenzó a bendecir a Jacob pensando que era Esaú y le dijo: “cualquiera que te maldiga sea maldecido, y cualquiera que te bendiga sea bendecido.” Isaac, declara bendición sobre el futuro de Jacob su hijo.
  • Nuestras palabras tienen la misma clase de poder que ejercían las palabras de Isaac. Como padres debemos preocuparnos del tipo de lenguaje que utilizamos al hablar con nuestros hijos  ¿estamos declarando el favor de Dios en sus vidas?  o ¿estamos alimentando la ira y el rencor en  el corazón de ellos? Si usted quiere que sus  hijos crezcan amando a Dios piense que es usted quien  debe reflejar el amor de Dios primeramente,  de  esta forma el hijo entenderá mejor el carácter de Dios.
Usted tiene la responsabilidad como autoridad espiritual sobre su hijo de asegurarse que se sienta amado, aceptado y aprobado.

  •   ¿Cómo es Dios? Yo lo defino como un Padre excepcional, que me ama incondicionalmente  él conquistó mi corazón  solo con su amor, el mensaje de Dios es un mensaje que alienta, edifica y levanta al caído, aún cuando cometo errores tengo la confianza para ir ante su presencia y tengo la seguridad de que seré perdonada porque Él me ha dado promesas  tales como: hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el padre, a Jesucristo el justo.
  •   Si me asaltan algunos temores Dios me recuerda NADIE TE PODRÁ HACER FRENTE EN TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA; COMO ESTUVE CON MOISÉS, ESTARÉ CONTIGO; NO TE DEJARÉ, NI TE DESAMPARARÉ”.
  •   Una bendición no es una bendición si no se habla y sus hijos necesitan oírle palabras como: “Te amo, pienso que eres especial, no hay nadie como tú.  necesitan su bendición
 Comience a hacerlo ahora mismo.

  •   El hijo de Dios debe reflejar el amor de Cristo en sus palabras y en su conducta.
  •   Ahora llegamos a la otra parte  de esta historia. Esaú comenzó a llorar en voz alta, diciendo: “Padre, ¿no me puedes dar la bendición que le pertenece al hijo primogénito?” 

    La respuesta de Isaac fue: “No, las palabras ya han salido, y no las puedo retirar. Dije que Jacob sería bendecido, y él siempre será bendecido.
Isaac dijo: “Una vez que hayan salido las palabras, no las puedo retirar”

¿Percibe el poder de declarar bendiciones? Declaremos bendiciones sobre nuestros esposos, esposas,  hijos, padres, hermanos en la fe, pida bendiciones de Dios para sus pastores, recuerde, estamos llamados a bendecir  aún a nuestros enemigos. (Lucas 6:28)

Santiago: 3:10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.  

          
            Isaac dijo: “Una vez que hayan salido las palabras, no las puedo retirar”

Y Jesús nos vuelve a recordar “PORQUE POR TUS PALABRAS SERÀS JUSTIFICADO Y POR TUS PALABRAS SERÀS CONDENADO.MATEO 12:37.
 

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